Fertilización: son las técnicas que se emplean para nutrir tanto a la planta como al suelo que la sustenta, para mantener y fomentar la fertilidad de este conjunto.
Hay muchas técnicas para conseguir una fertilización, algunas ejemplos comunes son:
- Mediante aportes de materia orgánica, como estiércol o compost para proporcionar nutrientes y mejorar la estructura del suelo.
- Con abonos verdes, es decir, cultivos dedicados a ser enterrados como abono.
- Mediante aportes minerales que proceden del propio entorno, como es el polvo de rocas molidas.
- Con preparados vegetales a partir de maceraciones de plantas o extractos de algas.
- Con organismos vivos, como bacterias de raíces de otras plantas, que proporcionan nutrientes y fomentan la descomposición de la materia orgánica.
Pero no hay que olvidar el tratado del suelo para que las técnicas anteriores sean más efectivas. El laboreo consiste en el tratado del suelo para sacar todo su potencial y así la planta pueda aprovecharlo para su desarrollo.
Se pueden emplear, entre otros, métodos como
- el volteado de la tierra, pero hay que tener en cuenta en no hacerlo de manera brusca, mezclando los horizontes del suelo, o
- airear el suelo, pero sin profundizar demasiado en él.
Ante todo hay que procurar que el suelo no quede desnudo, ya que conlleva un riesgo de erosión y degradación del mismo. Para ello basta con protegerlo con cubiertas, con el propio cultivo o incluso con la vegetación viva del terreno, aunque también se puede emplear paja, compost o piedras.
Todo lo anteriormente comentado es muy importante porque un abonado desequilibrado puede traer consecuencias muy negativas para las plantas, modificando su bioquímica y afectando a los consumidores de las mismas.
Como ejemplo se pone el abuso de abonos nitrogenados, que puede producir una disminución del contenido de los ácidos esenciales en las proteínas de la planta, dando como consecuencia la formación de agentes cancerígenos; se puede producir un aumento del contenido de nitratos o una disminución de la capacidad de la conservación y la resistencia a los parásitos, efecto muy negativo ya que una plaga puede acabar con toda una cosecha en un tiempo muy corto.
Un fertilizante es una sustancia o mezcla química, natural o sintética utilizada para enriquecer el suelo y favorecer el crecimiento vegetal. Las plantas no necesitan compuestos complejos, del tipo de las vitaminas o los aminoácidos, esenciales en la nutrición humana, pues sintetizan todos los que precisan. Sólo exigen una docena de elementos químicos, que deben presentarse en una forma que la planta pueda absorber. Dentro de esta limitación, el nitrógeno, por ejemplo, puede administrarse con igual eficacia en forma de urea, nitratos, compuestos de amonio o amoníaco puro.1
Un fertilizante químico es un producto que contiene, por los menos, un elemento químico que la planta necesita para su ciclo de vida. La característica más importante de cualquier fertilizante es que debe tener una solubilidad mínima en agua, para que, de este modo pueda disolverse en el agua de riego, ya que la mayoría de los nutrientes entran en forma pasiva en la planta, a través del flujo del agua.
Estos elementos químicos o nutrientes pueden clasificarse en: macro elementos y micro elementos.
- Los macro elementos son aquéllos que se expresan como:
% en la planta o g/100g
Los principales son: N – P – K – Ca – Mg - S.(nitrógeno, fosforo, potasio, calcio, magnesio y azufre)
- Los micro elementos se expresan como:
ppm (parte por millón) = mg/kg = mg /1000g
Los principales son: Fe – Zn – Cu – Mn – Mo- B – Cl. (hierro, zinc, cobre, manganeso, molibdeno, boro, cloro)
Los fertilizantes poseen compuestos que proporcionan los nutrientes para las plantas: nitrógeno, fósforo y potasio
Los fertilizantes nitrogenados más comunes son: amoníaco anhidro, urea (producida con amoníaco, nitrato de amonio (producido con amoníaco y ácido nítrico), sulfato de amonio (fabricado a base de amoníaco y ácido sulfúrico) y nitrato de calcio y amonio, o nitrato de amonio y caliza el resultado de agregar calizaCaMg(CO3)2 al nitrato de amonio.
Los fertilizantes de fosfato incluyen los siguientes: piedra de fosfato molida, escoria básica (un subproducto de la fabricación de hierro y acero), superfosfato (que se produce al tratar la piedra de fosfato molida con ácido sulfúrico), triple superfosfato (producido al tratar la piedra de fosfato con ácido fosfórico), y fosfato mono y diamónico. Las materias primas básicas son: piedra de fosfato, ácido sulfúrico (que se produce, usualmente, en el sitio con azufre elemental), y agua.
Los fertilizantes de potasio se fabrican con salmueras o depósitos subterráneos de potasa. Las formulaciones principales son cloruro de potasio, sulfato de potasio y nitrato de potasio.
Clasificación de abonos químicos
Se pueden clasificar en Sólidos y Líquidos.
Dentro de los abonos químicos sólidos encontramos los abonos simples (un solo nutriente), compuestos ( más de un nutriente ) y blending ( mezcla de los anteriores)
Dentro de los abonos químicos líquidos encontramos los abonos simples y los compuestos.
Ejemplos:
- KNO3
- (NH2)2CO
- (NH4)2H2PO4
La mayoría de los abonos compuestos que se encuentran en el mercado son en realidad Blending. La diferencia entre Blending y abono compuesto es que el primero se puede separar físicamente. ( ej, mientras que la urea es blanca el DAP son cristales que pueden verse con lupa, por tanto DAP es en realidad un Blending).
Generalmente los abonos líquidos son abonos compuestos porque no pueden separarse fácilmente.
Buena sección gracias
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